UNIDAD 09: Todo guerrero santo debe conocer el concepto hebreo de ciudad para una cultura santa
Todo guerrero santo debe conocer el concepto hebreo de ciudad para una cultura santa
Si nosotros buscamos un concepto cualquiera (pagano) de ciudad nos encontraremos con uno como este: conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo común a actividades no agrícolas. Sin embargo, el concepto de ciudad según la lengua santa es otro, cuyo propósito es hacerle entender al guerrero santo, la importancia del cumplimiento de las funciones de su ministerio.
El concepto hebreo de ciudad está relacionado con las siguientes palabras hebreas: Ciudad en hebreo se escribe con la palabra “ir” (עִיר) y esta aparece muchas veces en la sagrada escritura en contextos como: lugar por el cual hay que interceder Gén 18:24, Gén 19:21, lugar por el cual se debe esforzar todo guerrero 2Sa 10:12, lugar que hay que fortificar con muros, puertas y torres 2Cr 14:7, lugar que Adonay destruye por causa de sus pecados Gén 19:14 y lugar que Adonay santifica para convertirla en una de sus esposas Isa 62:4, Apo 21:2.
La palabra ciudad en hebreo (עִיר), está relacionada por sus raíces con otras palabras, que aunque a simple vista no parecieran tener ninguna relación, Adonay las estableció así en su lengua santa, para darnos grandes enseñanzas. Una de ellas es la palabra hebrea “ur” (עוּר) cuyos significados son: despertar Esd 1:1, Isa 51:9, Isa 52:1, Hag 1:14 y velar Cnt 5:2, 8:4. De allí que Adonay lo que quiere en la tierra son ciudades como Jerusalén/Yerushaláim Isa 52:1 (no la de ahora), ciudades cuyos moradores tengan su espíritu/rúaj despierto, para que puedan velar como lo hacen las gacelas, y así guardar su palabra. Adonay usa a los profetas entendidos para despertar el rúaj de su pueblo Hag 1:14. La palabra aramea “ir” (עִיר) y que también forma parte de los escritos sagrados, significa vigilante del cielo (ángel) o guardián santo: Dan 4:13, 17, 23. De allí que toda ciudad necesite de santos despiertos que vigilen o velen por ella Isa 62:6-7.
La palabra hebrea áyir (עַיִר) por sus raíces está también relacionada con la palabra ciudad. Esta palabra es traducida como “asno joven” en Gén 49:11, Jue 10:4, Jue 12:14, Job 11:12. El asno joven, es aquel asno que todavía no ha sido amansado o domado (por tanto, no será útil para su dueño). Así también, una ciudad para Adonay es como un asno joven que necesita ser domado, para que sus moradores le puedan servir y honrar. Una de las promesas dadas por Adonay a Judá y a sus hijos, fue el darle la pericia para domar ciudades (juzgarlas y gobernarlas con sabiduría) Gén 49:11. Esta promesa se cumplió en David cuando lo hizo rey de Jerusalén y de Israel Sal 78:72. También se cumplió en el Mesías Yahshúa, pues Él es el Rey Eterno del linaje de David, quien a través de sus siervos domará y enseñará a su pueblo en este tiempo Zac 9:9, Mar 11:2, porque va a plantar su reino, y en América primero Apo 11:15-17.
La escritura (torah) enseña como ejemplo dos casos, donde aquellos que domaban asnos jóvenes (símbolo de una ciudad), eran honrados con el cargo de jueces o gobernantes de una ciudad. En Jue 10:3-4, está el caso de Jair/Yaír quien fue uno de los jueces de Israel. Este tenía treinta hijos que montaban también treinta asnos jóvenes, y estos eran gobernantes y jueces de treinta ciudades (el que domó un asno joven, podía también regir con inteligencia una ciudad). En Jue 12:13-14 también se señala el caso de otro juez de Israel llamado Abdón, quien tenía cuarenta hijos y treinta nietos que montaban asnos jóvenes, y también fueron jueces de una ciudad cada uno de ellos. Así también en cada familia, los hijos de esa familia son como un asno joven que necesitan ser domados a través de la torah, y se necesitan padres con la sabiduría que da Adonay, pero si los padres son también asnos indomables, esto difícilmente ocurrirá.
Finalmente, relacionada por sus raíces hebreas, existe otra palabra asociada al concepto de ciudad, esta es “ar” (ָעָר), y aparece dos veces en la escritura con el significado de enemigo: 1Sa 28:16, Sal 139:20. De allí la necesita de que las ciudades fueran fortificadas con altos muros y torres Deu 3:5, y que sea habitada por guerreros valientes que estén despiertos y velando para que el enemigo no la vaya a sitiar y destruir Neh 4:15-18. De ahora en adelante, cada vez que piense en una ciudad, y sobre todo la suya, para que su pensamiento sea más santo, conforme a la cultura de nuestros padres, ahora deben venir a su mente todos estos conceptos que les he enseñado: lugar donde debe estar un pueblo despierto, lugar por el que hay que velar, lugar donde hay “vigilantes” o santos velando por él, lugar donde hay un enemigo al asecho y que se debe cuidar, y lugar donde habitan personas insensatas que es necesario domar a través de la enseñanza de la torah.
Comentarios
Publicar un comentario